Hace algunos meses Queens of the Stone Age (QOTSA) decidió reeditar esta joya en vinilo y el 6 de enero de este año los reyes magos decidieron a su vez dejar una copia en mi casa, lo que quiere decir que en el 2019 me porte bien.
Songs For The Deaf, el tercer trabajo de estudio de QOTSA, fue lanzado en agosto del 2002 y para esta grabación Josh Homme, lider de la banda, reclutó a Dave Grohl (Scream, Nirvana, Foo Figthers, Them Crooked Vultures, Probot, Tenacious D), quien en esos momentos estaba pasando por momentos difíciles con los Foo Fighters, para sustituir en la batería a Gene Trautmann (Eagles of Death Metal, The Miracle Workers), en el bajo continúa Nick Oliveri (Kyuss, The Desert Sessions) y Mark Lanegan (Screaming Trees) como vocalista de apoyo.

Para el álbum Nick tuvo en mente crear un tema conceptual, con lo cual Homme no estaba tan de acuerdo en un principio pero al final terminó cediendo a la propuesta. La idea es que durante un viaje ficticio de L.A. hacia el desierto, The Joshua Tree National Park para ser exactos, la radio del auto capta diversas estaciones que sirven como introducción para algunos de los temas, el primer ejemplo de esto se da durante el track número uno donde un DJ (Kip Kasper) de una estación llamada KLON LA comenta «‘…I need a saga, What’s the saga? It’s Songs for the Deaf… You can’t even hear it» y da inicio a la frenética e inconfundible batería de «You Think I Ain’t Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire«. La segunda parte de este experimento se incluye al final del potente y exitoso primer sencillo y segundo track de la grabación, «No One Knows«, donde un locutor de nombre, Hector Bonifacio Echeverria Cervantes de la Cruz Arroyo Rojas nos conduce al siguiente track del disco, «First It Giveth».
«…que música impresionante, temible y verdaderamente ahora van a ver a ver, aquí va!…»
Durante todo el viaje se mantienen estas inclusiones, ya que van cambiando el dial del auto estéreo hasta llegar a su destino final, donde antes de comenzar se escucha a un locutor dar las buenas noches para que unos segundos después comience la tonada de lo que pareciera ser una toma de ensayo de “Feel Good Hit of the Summer” del disco Rated R y cerrar el disco, ya en el desierto, con «Mosquito Song«…
I know I know the sun is hot
Mosquitoes come and suck your blood
Leave you there all alone
Just skin and bone When you walk among the trees
Listening to the leaves
The further I go the less I know, the less I know, Where will you run?
Where will you hide?
Lullaby’s to paralyze…
Uniendo de esta manera en el último track el disco anterior y el siguiente, Lullaby’s to Paralyze.
El disco fue producido en su mayoría por Josh Homme, pero en los inicios de la grabación fue impuesto a petición de Interscope como productor Eric Valentine cuyos trabajos más renombrados han sido con Smash Mouth, lo cual al parecer no fue mucho del agrado de Homme, ya que ha llegado a declarar que Valentine solamente se dedicó a decir «Production» y comenzar la grabación.
Los tracks «Sky is Falling» y «Do It Again» fueron producidos por Adam Kasper, quien ha trabajado con Soundgarden, REM y Pearl Jam e incluso ganó un Grammy en el 2001 por su trabajo en «There Is Nothing Left to Lose» de Foo Fighters.
El disco fue un éxito comercial y ante la crítica, vendió 900 mil copias, llegó al No. 17 de la lista de Billboard y «No One Knows» fue No. 1 en la lista de Modern Rock Tracks.

En abril del 2002 ya terminada la grabación y durante el festival Cohachella, Dave Grohl logra reconciliarse con sus compañeros de Foo Fighters y decide dejar QOTSA, supliéndolo desde ese momento Joey Castillo (Danzig, Eagles of Death Metal, California Breed, Zilch y Scott Weiland and the Wildabouts), también se une a la agrupación Troy Van Leeuwen (A Perfect Circle) en la guitarra, dos años después Nick Oliveri sería expulsado de la banda y suplido por el chileno Alain Johannes (Chris Cornell, Flea, Hillel Slovak, Eddie Vedder, Them Crooked Vultures, The Desert Sessions), ese mismo año Mark Lanegan también dejaría la banda por motivos personales.
El vinilo del 2019 cuenta con cuatro lados en dos discos de 180 gramos con 14 tracks, dos menos que la última edición en CD donde se incluyen «The Lost Art of Keeping a Secret» y el cover a The Kinks, «Everybody’s Gonna Be Happy» y tres menos que el vinilo negro del 2003 que adicionalmente contenía la versión de «Gonna Leave You» en español.

